Queridos hermanos y hermanas enfermos:
A causa de la
enfermedad, estáis de modo particular entre quienes, “cansados y agobiados”,
atraen la mirada y el corazón de Jesús. De ahí viene la luz para vuestros
momentos de oscuridad, la esperanza para vuestro desconsuelo. Jesús os invita a
acudir a Él: “Venid".
(Extracto del mensaje del Santo Padre Francisco para la JM del enfermo 2020)
“Uno solo es vuestro Maestro
y todos vosotros sois hermanos” (Mt 23,8)
Como cristianos, vivimos la
projimidad como expresión del amor de Jesucristo, el buen Samaritano, que con
compasión se ha hecho cercano a todo ser humano, herido por el pecado. Unidos a
Él por la acción del Espíritu Santo, estamos llamados a ser misericordiosos
como el Padre y a amar, en particular, a los hermanos enfermos, débiles y que
sufren (cf. Jn 13,34-35). Y vivimos esta cercanía, no sólo de manera personal,
sino también de forma comunitaria: en efecto, el amor fraterno en Cristo genera
una comunidad capaz de sanar, que no abandona a nadie, que incluye y acoge
sobre todo a los más frágiles.
(Extracto del mensaje del Santo Padre Francisco para la JM del enfermo 2021)
Virgen de Lourdes, salud de los
enfermos, ruega por ellos, acompáñales como Madre que eres en la enfermedad,
acompáñanos y ruega por todos nosotros ante la enfermedad.
Los días 11 de cada mes se ofrece la Eucaristía por los enfermos de nuestra comunidad parroquia

